Asegurar la existencia del acceso universal a Internet a través de banda ancha y con un mínimo de un mega. Es el objetivo de un Real Decreto aprobado por el Gobierno y enmarcado dentro de la Ley de Economía Sostenible.

Con este paso, se espera que todos los hogares que carecen de acceso a la Red dispongan de esa cobertura. Para ello, la disposición obliga a las operadoras a ofrecer un mínimo de velocidad de 1Mb por segundo a un precio asequible y sin necesidad de contratar terceros servicios.