El gigante Microsoft descolgado de las ventas de sistemas operativos para móviles, tras el fracaso en ventas de su Windows Phone 7 parece tramar un plan para imponer por medio de demandas lo que la creatividad de sus programadores y sus campañas de márquetin no supo ganar en el campo de batalla del mercado.

Al parecer Microsoft tenía demandado a todos los Linux por uso de patentes de su propiedad y por extensión esta demanda es aplicable a Android basado en Linux.

Gracias a esto Microsoft ha conseguido cobrar 5 dólares por cada terminal de HTC, que quizás puede no parecer mucho pero si nos atenemos al volumen de terminales vendidos podemos comprobar fácilmente que, penosamente, pese a que 5 dólares mucho menos de lo que Microsoft gana por su propio sistema operativo, sin embargo, gana mucho más por cada SO de la competencia que por el suyo propio.

Pero la cosa no queda aquí, Microsoft ha conseguido que ViewSonic y Acer también paguen dinero por sus terminales. Por si esto fuera poco, ha demandado a Samsung pidiéndole nada menos que 15 dólares por terminal, y, finalmente Samsung ha accedido a pagar una cifra pactada entre las dos compañías que han decidido mantener en secreto.

Microsoft además ha reforzado su posición de poder en base a licencias de patentes comprando las de la compañía Compal lo que viene a sumarse a las de las empresas Wistron y Quanta que ya tenía adquirida.

Microsoft ha denunciado a Barnes & Noble por infringir sus patentes. B&N es una cadena de librerías americana que hace poco lanzó un lector de libros digitales basado en Android.

Microsoft pide a B&N reparaciones en base a las patentes que posee sobre Android.

El hecho resulta más esperpéntico si cabe si reflexionamos sobre el hecho de que Google no recibe ni un solo dólar de todo estos “extraños negocios” que Microsoft se trae entre manos.

La empresa Barnes & Noble y otros muchos expertos opinan que dado que Microsoft está llegando a reclamar más dinero como compensación que lo que pide por su propio sistema operativo, lo que realmente pretende es estrangular económicamente a los fabricantes e imponer a la fuerza su nuevo Windows Phone 8 y sus sucesivos SO que estén por venir.

En esta poderosa guerra de patentes que amenaza con ganar en los tribunales y en los despachos lo que en el mercado Microsoft no pudo, no es de extrañar que Google haya adquirido Motorola y que por su parte Microsoft haya llegado a acuerdos con Nokia.