Estamos cerca de que llegue a nuestro país la llamada “banda ancha universal” que en su momento prometió el gobierno.

La bucólica idea original era asegurar el acceso a Internet con una velocidad decente así vivas en los confines de la civilización o incluso fuera de ella.

Sin embargo la realidad que nos llega dista mucho de lo que a priori debería haber sido este proyecto.

En primer lugar tan sólo una compañía se ha presentado al concurso, la toda poderosa Telefónica, de modo que no hay duda sobre cual va a ser la empresa afortunada.

En segundo lugar Telefónica no va a invertir ni un céntimo en cablear sino que dará soporte a través de su red móvil, lo que no sería un problema si no fuera porque el ancho de banda estará limitado a sólo 1 Megabit con 256 Kilobits, velocidad claramente insuficiente para los tiempos que corren.

Sin duda, cada cierto tiempo deberíamos definir a que llamamos “banda ancha”, si cuando pasamos de los módem de 56000 baudios a cable módem de 128, 256, 512 Kbits se empezó a hablar de banda ancha, ahora que lo mínimo es 1 Mb. y hay conexiones de hasta 100 Mb., y eso sin contar con que en el extranjero hay mucho más. Yo me pregunto, ¿a que deberíamos llamar hoy llamar “banda ancha”?

A medida que las conexiones mejoran los creadores de WEB las hacen más pesadas con más videos y más funcionalidades, y en día hacemos con Internet mucho más que navegar, hacemos conferencias, videoconferencias, bajamos descomunales cantidad de correos, actualizamos el sistema operativo, descargamos ficheros, y nuevas ideas como el cloud no hacen sino multiplicar el tráfico necesario.

La Comisión del Mercado de Telecomunicaciones ha fijado el precio máximo de este servicio en una cuota mensual de 35 €, más una cuota inicial que ascendería a no más de 78 €.

Eso es si solo queremos Internet, porque si además deseamos línea asciende a una cuota mensual  de  40 €, mientras que la cuota inicial bajaría hasta los 45 euros.

Por si la limitación de 1 Mebit no resultara ya de por sí suficientemente penoso, se ha decidido limitarlo aún más estableciendo un límite de descarga a los 5 Gigas. A partir de que se llegué la “lujosa” velocidad de1 Megabits será mermada más aun hasta unos penosos 128 Kilobits, al mismo estilo de lo que hacen son los servicios de 3 G para móviles.

Se ha calculado que el coste de este servicio no debería superar los 74 millones de euros al año.

Considerando todo esto como “un avance” allí donde sin este plan la oferta es aun peor, podemos decir como dato positivo que al menos llegará en este próximo año 2012, adelantándose así en un año a los objetivos fijados por Europa

Los precios acordados son los máximos a los que puede llegar Telefónica aun que podría ocurrir que los fijara por debajo de estos.

Nota: Fíjese que siempre uso el término Megabits y no Mega o Mb., los “Megas” que acostumbramos a usar para medir nuestros ficheros son Megabytes y los espacios de los discos duros, mientras que los megas que se usan para medir las conexiones de Internet son Megabits, 8 veces más pequeños pues un byte está formado 8 bits.