Con el objetivo puesto a conseguir una migración de usuarios informáticos cubanos de Windows a Linux, el gobierno cubano ha presentado su propia distribución: Nova.


Los motivos expuestos por las autoridades cubanas es que con Windows no pueden tener actualizaciones de seguridad cotidianas debido al embargo, y las posibilidades que da el uso de software libre.

Esta distribución se llama Nova y durante la presentación se propusieron objetivos concretos como conseguir que en 5 años la mitad del país haya migrado a Linux.

Pero no hay quedar de lado los motivos políticos ya que según los propios creados de Nova, el desarrollo de programas bajo código libre está más cerca de las ideas políticas del conjunto del país.